O mesmo Prado mas visto por uma uruguaia!!!
Prado. Lleno de contraste, imágenes dulces y amargas, verdes de los peores y de los mejores.
Plena dictadura. Golpe de Estado.
Verdes lindos. Sus árboles, el botánico...Liceo Bauzá. Casa de la cultura donde empecé mis primeros pasos en teatro. Con mis nuevas amigas paseábamos por el Rosedal, charlábamos, nos reíamos, leíamos poemas de "poetas peligrosos" Casi inconcientemente, con toda nuestra juventud, frescura y amor a la vida. Imágenes fuertes, verdes feos.
Allanamientos en la calle cortita que desembocaba frente a mi casa, Tte. Galeano buscando aun hombre-paloma. Una noche de terror donde desde adentro mirábamos a oscuras el "operativo". Y la paloma voló por el aire por encima de las azoteas...
Y el prado siempre igual: estoico, maravilloso, testigo de tantos sueños, de primeros amores, de mateadas con mi familia toda. Los bailes en el Club Trentino. Hacíamos una "boite" casera para nosotros los gurises del barrio que se llamó "Yellow Submarine" Todo tan intenso.
Me marcó la vida, fue el comienzo del cambio en mi vida, mi aprendizaje, lo que soy. Viví en tres etapas de mi vida en el Prado, y es como volver a vivir mi adolescencia. Y no dejo de ir a visitarlos a sentarme en su pasto.
No dejo de soñar.
Por Luisa
Plena dictadura. Golpe de Estado.
Verdes lindos. Sus árboles, el botánico...Liceo Bauzá. Casa de la cultura donde empecé mis primeros pasos en teatro. Con mis nuevas amigas paseábamos por el Rosedal, charlábamos, nos reíamos, leíamos poemas de "poetas peligrosos" Casi inconcientemente, con toda nuestra juventud, frescura y amor a la vida. Imágenes fuertes, verdes feos.
Allanamientos en la calle cortita que desembocaba frente a mi casa, Tte. Galeano buscando aun hombre-paloma. Una noche de terror donde desde adentro mirábamos a oscuras el "operativo". Y la paloma voló por el aire por encima de las azoteas...
Y el prado siempre igual: estoico, maravilloso, testigo de tantos sueños, de primeros amores, de mateadas con mi familia toda. Los bailes en el Club Trentino. Hacíamos una "boite" casera para nosotros los gurises del barrio que se llamó "Yellow Submarine" Todo tan intenso.
Me marcó la vida, fue el comienzo del cambio en mi vida, mi aprendizaje, lo que soy. Viví en tres etapas de mi vida en el Prado, y es como volver a vivir mi adolescencia. Y no dejo de ir a visitarlos a sentarme en su pasto.
No dejo de soñar.
Por Luisa


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